En el verano de 1985, Ballard estaba a bordo del barco de investigación francés Le Suroit que estaba usando el revolucionariamente nuevo sonar de barrido lateral para encontrar los restos del Titanic. Cuando el barco francés se retiró, Ballard fue transferido a un barco de la Institución Oceanográfica de Woods Hole: el Knorr. Menos conocido es que este viaje era financiado por la marina estadounidense, y estaría haciendo reconocimiento secreto del naufragio del USS Scorpion, un submarino nuclear que se había hundido en las proximidades. Después, Ballard tuvo vía libre para buscar elTitanic.